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La Persona Expuesta Politicamente (PEP) o la pista que siguió la autoridad suiza en 2010 para descubrir los 48,2 millones de euros que acumuló Luis Bárcenas

El que fuera tesorero nacional del Partido Popular fue investigado en Suiza al solicitar una tarjeta Visa de límite mensual de 25.000 para usar en sus vacaciones de esquí en Alaska.
Ernesto Ekaizer

Ernesto Ekaizer

Escritor y periodista en El Periódico de Catalunya y Grupo Prensa Ibérica

El extesorero nacional y ex senador del Partido Popular en Barajas el 17 de febrero de 2013, de regreso de sus vacaciones en Canadá contesta con su ya célebre peineta las preguntas de los periodistas.

 

GAFI, París, 1989. España y Suiza suscriben un acuerdo del llamado G-7, (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón) que crea el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional sobre Blanqueo de Capitales).

El GAFI define lo que es una de las consecuencias del acuerdo: supervisar los movimientos de las Personas Expuestas Políticamente (PEP) para luchar contra la corrupción.

Son PEP, señala el acuerdo, aquellos “individuos que desempeñan o han desempeñado funciones públicas de importancia, como jefes de Estado, políticos, ministros, altos cargos militares o jueces, ejecutivos de empresas del Estado, o altos cargos de importantes partidos políticos”.

¿Cómo se hace la supervisión?

Los PEP deben ser considerados por la banca y entidades reguladoras nacionales como personas de alto riesgo.

El banco que identifica a un cliente como PEP, o como un familiar asociado de un PEP, debe aplicar un estricto escrutinio, aun en el caso de que el PEP no sea un cliente directo del banco, sino beneficiario de los activos en cuestión.

Los bancos, pues, deben vigilar especialmente los movimientos bancarios y cambiarios y una recomendación, la número 20, señala la obligatoriedad de informar a las autoridades sobre transacciones “sospechosas”.

Y la petición, por ejemplo, de una tarjeta Visa es lo que denominan una red flag, bandera roja o señal de alerta.

El 3 de enero de 2010, el todavía senador Bárcenas – que había abandonado de manera “transitoria” su cargo de tesorero nacional en julio de 2009, tras pactarlo con Mariano Rajoy, por su imputación por delito fiscal y cohecho en el caso Gürtel – solicitó a su gestora, Agathe Stimoli, en el banco suizo LGT de Ginebra [ex Dresner Bank] que tramitase una tarjeta Visa por valor de 25.000 euros mensuales para utilizar en Alaska.

El juez Baltasar Garzón, a cargo del caso Gürtel, había pedido auxilio judicial a Suiza el 2 de marzo de 2009. Y la respuesta se estaba tramitando.

Bárcenas tenía cerrado su paquete de vacaciones a Alaska. Había hecho reserva para esquiar en la primavera de 2010 con la empresa Beyond Boundaries (Más allá de las fronteras), especializada en helisquí, el deporte en el que el helicóptero sustituye a la telesilla en la operación de traslado de un puñado selecto de esquiadores a las montañas de nieve virgen, en unas alturas, claro, donde no hay pistas como tales.

Top Card, empresa que administraba en Zúrich las tarjetas de crédito, cursa la petición del LGT Bank al Visa Card Center.

Y es aquí cuando salta la alarma. La Visa urgente es denegada a expensas de hacer una investigación.

He aquí que LGT tiene que informar el por qué de su decisión a la Oficina de Información sobre Blanqueo de Dinero de Suiza (MROS por sus siglas en inglés).

Y, a su vez, el MROS hace dos cosas: toma contacto con el fiscal Sergio Mastroianni, que está elaborando la respuesta a la comisión rogatoria española.

Al tiempo, aporta la información a su institución homóloga, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), llamada en España Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención de Blanqueo de Capitales (SEPBLAC).

Y, enseguida, la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) están al corriente.

Luis Bárcenas posee cuentas bancarias en Suiza. Es la punta de un gran iceberg.

Ahora, la Fiscalía Anticorrupción pasa al ataque. Le pide al juez Francisco Monterde, de la Sala Penal del Tribunal Supremo, a cargo de investigar al entonces todavía senador Bárcenas, que se envíe otra comisión rogatoria a Suiza.

El fiscal Juan Ignacio Campos -quien en 2020 se haría cargo de investigar a Juan Carlos I- canaliza la petición.

El juez Monterde envia la peticion dd auxilio a las autoridades helvéticas el 14 de abril. Y Bárcenas renuncia a su acta de senador cinco días más tarde, el 19 de abril de 2010.

La clarificación sobre la increíble fortuna acumulada por Bárcenas en Suiza tardará todavía en llegar a España -pero no al PP que la conocerá porque el extesorero intenta paralizar la entrega de los datos a través de varios recursos que van a ser desestimados-, lo que ocurrirá en diciembre de 2012.

Primero, en diciembre de 2012, el juez Pablo Ruz sabrá que Bárcenas ha tenido dinero depositado en el LGT Bank por valor de 22.144.832 euros a principios de 2008.

Y, más tarde, a través de otra cuenta en el banco de Lombard Odier, Ginebra, Ruz llega a la espectacular cifra completa: Bárcenas ha llegado a poseer en total ¡48.292.341 euros!

Esa cantidad sufrirá una merma ya que una parte del dinero estaba invertida por acciones de empresas cotizadas y se verán afectadas por la crisis provocada en la Gran Recesión de 2008-2012.

En febrero de 2013, de regreso de unas vacaciones de esquí, esta vez en Canadá, Barcenas se abre paso entre los periodistas en Barajas y contestará a una reportera con su famosa peineta.

He aquí, pues, cómo funcionaban las unidades de inteligencia europeas en una fase de colaboración que, en abril de 2010, quedó enmarcada en la ley de 28 de abril de 2010 de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación de terrorismo.

La confesión

Bárcenas hará el 2 de julio de 2015, veinte días antes de abandonar el régimen de prisión preventiva de Soto del Real, su confesión en forma de “relato fáctico”, incorporado a su escrito de defensa en el caso de los Papeles de Bárcenas.

“Durante los años 1989 a 1990, siendo presidente D. José María Aznar, Secretario General Sr. Álvare-Cascos y tesorero D. Rosendo Naseiro, las donaciones las recibían el Presidente y el Secretario General que se las entregaban al Tesorero que además gestionaba con empresarios aportaciones para el Partido.

Desde 1990 a 1993 asume la tesorería el Sr. Álvarez-Cascos y en ese periodo la totalidad de donativos los recibe él como Secretario General, entregándolo a continuación a D. Luis Bárcenas [gerente]. La instrucción sobre la distribución de esos fondos le venía dada al gerente por parte del Secretario General [Álvarez-Cascos].

Entre 1993 y 1996 continúa como Presidente [del PP] el Sr. Aznar, Secretario General el Sr. Álvarez-Cascos, y como Tesorero el Sr. [Álvaro] Lapuerta. En ese periodo los donativos los recibe él Sr. y empieza a recibirlos en algunos casos el Sr. Lapuerta.

Durante los años 1996 a 2004 sigue siendo Presidente el Sr. Aznar, Tesorero el Sr. Lapuerta, Coordinadof de la Secretaría General D. Ángel Acebes y Secretario General D. Javier Arenas, en este periodo los Secretarios Generales normalmente ponían a los donantes en contacto con el tesorero sr. Lapuerta que recibía las ayudas. De hecho es durante el mandato como Secretario General de D. Javier Arenas cuando distintos empresarios andaluces comienzan a donar fondos a la Sede Central del Partido [Génova 13 de Madrid]

Del año 2004. 2008 siendo ya Presidente D. Mariano Rajoy, Secretario General el Sr. Acebes, y Tesorero el Sr. Álvaro Lapuerta, salvo algunos donativos importantes que recibía el Presidente el resto de la gestión para consecución de donativos la hacía el Tesorero nacional Sr. Lapuerta.

Por último, desde junio de 2008 a julio de 2009 bajo la Presidencia del Sr. Rajoy, Secretaría General Dña. María Dolores Cospedal y Tesorero D. Luis Bárcenas, disminuyen notablemente los donativos de empresarios que venían ayudando al Partido Popular. En ese período, 6 meses, el Tesorero [Bárcenas] recibía directamente los donativos.

Los Secretarios Generales eran informados puntualmente de las cantidades recibidas y el nombre de los donantes por el Tesorero Nacional. En el escaso período de tiempo que D. Luis Bárcenas fue Tesorero (junio 2008 a 2009) reportó con ese mismo criterio a las dos personas de las que dependía jerárquicamente, el Sr. Rajoy y la Sra. Cospedal.

Las anotaciones que se plasman en los papeles que figuran en la causa judicial [los llamados Papeles de Bárcenas y también contabilidad B del PP]: “de [Álvarez] Cascos”, “de [Álvarez-Cascos] Paco”, “por indicación [Álvarez] Cascos”, “por indicación de J.M” [presuntamente Aznar], “encargo José M” [Aznar], “por indicación Álvaro [Lapuerta], indican sin ningún género de dudas que estas personas entregaban dinero para la Caja del Partido Popular y daban las oportunas instrucciones y directrices sobre su uso y destino.

Los complementos salariales [sobresueldos], desde el año 1990, fueron establecidos por las mismas instancias del partido, que en 1989 comunicaron al Sr. Rosendo Naseiro, Tesorero en aquel momento, las cantidades que debían recibir los distintos cargos del partido como complemento y sin recibo”.

Información publicada en El Periódico

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