“La condena penal del fiscal general del Estado plantea interrogantes fundamentales sobre la independencia judicial, la politización de los procesos penales contra altos cargos y la utilización del sistema de justicia con fines partidistas”, ha advertido el principal grupo europeo de defensa de las libertades civiles, la Unión de Libertades Civiles por Europa (Liberties), formado por 40 ONG de 22 países, en su Informe sobre el Estado de Derecho 2026.
Según esta organización no gubernamental de la sociedad civil que promueve las libertades civiles de todas las personas en la UE, “la prueba clave” de la condena del Tribunal Supremo sobre el entonces fiscal general, Álvaro García Ortiz, “no pudo ser recuperada de Google ni WhatsApp”, pero “fue considerado prueba indiciaria, sentando un precedente peligroso”.
“El Partido Popular ha presentado esta victoria como un éxito dentro de su estrategia para acorralar al Gobierno central, el único poder del Estado que no controla”, añade el informe sobre la controvertida condena.
Los autores del documento aseguran que “la condena en noviembre de 2025 no es un hecho aislado, sino un síntoma de la captura estructural del Poder Judicial por la política partidista desde 1986” y que “la renovación del Consejo General del Poder Judicial en 2024 no ha revertido la politización del poder judicial”.
“El entorno del Estado de derecho en España en 2025 ha estado dominado por un conflicto creciente entre los dos principales partidos: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP). En este conflicto, la oposición al gobierno central parece estar ganando terreno al controlar todos los poderes del Estado, excepto el propio gobierno central. La condena penal del Fiscal General representa la culminación de décadas de captura partidista del poder judicial, ahora en una fase avanzada de consolidación”, insiste el informe sobre la situación del Estado de Derecho en España.
n el mismo sentido, el informe añade que “el enjuiciamiento penal del fiscal general en ejercicio marca un punto de inflexión: la judicatura se ha convertido en un campo de batalla de la guerra partidista, en lugar de ser un poder independiente del Estado. Esta condena sin precedentes del fiscal general de España, Álvaro García Ortiz —inhabilitado para ocupar cargos públicos durante dos años por el Tribunal Supremo por revelar información confidencial en un caso de fuerte carga política— ha profundizado la percepción de fragmentación judicial e instrumentalización política”.
Otros puntos críticos
El informe también apunta que en “el desastre de la DANA” que causó más de 230 muertes en Valencia, “el uso de la inmunidad parlamentaria por parte del presidente regional Carlos Mazón para bloquear la investigación penal sobre la actuación de los funcionarios frente al desastre planteó cuestiones fundamentales sobre la rendición de cuentas”.
También que España “ha ignorado sistemáticamente” las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el abuso de la temporalidad en el sector público, lo que ha provocado que la Comisión Europea suspendiera 626 millones de euros de los fondos NextGeneration EU.
Por otro lado, vuelve a señalar algunas críticas lanzadas en otros informes anteriores como la persistencia de la Audiencia Nacional como “una anomalía jurisdiccional centralizada”, que no se ajusta a los estándares europeos sobre descentralización y el derecho al juez de turno, o que la “Ley Mordaza” cumplió 10 años sin ser derogada y sigue utilizándose como herramienta “para restringir el espacio cívico, las protestas pacíficas, la libertad de expresión y sancionar a periodistas”.
En otros puntos no relativos a la Justicia, el informe señala que “no ha habido reformas estructurales” reales en temas de lobbies, conflictos de intereses o transparencia en la contratación pública, que “existen vínculos opacos” entre partidos políticos, grandes corporaciones y servicios públicos privatizados, en relación al grupo Quirón y la Comunidad de Madrid, con un “riesgo muy alto de corrupción”.
El informe subraya el peor brote de violencia racista organizada en décadas (en Torre Pacheco), el acoso impune a mujeres en clínicas de salud reproductiva debido a que los jueces absolvieron a activistas antiabortistas y fallos que provocaron muertes en la gestión de la sanidad pública en Andalucía relacionados con retrasos de diagnósticos de cáncer de mama.
Finalmente, esta organización no gubernamental denuncia que existe un “grave riesgo de captura económica” de los medios de comunicación por parte de grandes grupos financieros y acreedores, así como “falta de regulación en la publicidad institucional”, lo que compromete la independencia editorial.
Publicado en: elDiario.es







